El ex candidato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami criticó ayer en Costa Rica los planes del presidente chileno Sebastián Piñera de indultar a presos con motivo del Bicentenario y que cubriría a militares que violaron los derechos humanos.
"A mí no me gustan las monarquías presidenciales. El indulto en Chile es una institución monárquica, la idea de que un rey, un monarca, que puede perdonar", dijo Enríquez-Ominami, antes de partir a México ayer luego de una breve visita a Costa Rica.
Dijo que apoya los indultos sólo en "casos extremos", como avanzada edad o enfermedades terminales de un condenado, pero con el aval del Congreso y no sólo por decisión del presidente.
"Lo más lógico es que haya un contrachequeo parlamentario, que se chequee en la Cámara (de Diputados). Por el mal uso que se hace de la institución del indulto, creo que el camino correcto es ese", declaró el político.
Dijo que se opone "genéricamente" a que se incluya en el indulto a los militares condenados por crímenes y otras violaciones de los derechos humanos bajo la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).
Caso por caso
"Hay que verlos caso a caso, (pero) genéricamente estoy en contra", dijo Enríquez-Ominami, un ex diputado socialista que se marginó de la coalición de centroizquierda de la ex presidenta Michelle Bachelet para competir en las últimas elecciones, lo que favoreció el triunfo del derechista Piñera.
Por su parte, el presidente de la Corte Suprema de Chile, Milton Juica, opinó que en democracia "no debieran existir" los indultos, en medio de la polémica que generó la iniciativa de la Iglesia católica para que el gobierno otorgue esa clase de beneficios con motivo del Bicentenario.
"Los indultos y las amnistías no debieran coexistir en regímenes democráticos como el que tenemos, pero es una opinión personal; cada juez tiene su punto de vista particular sobre el tema, y creo que son situaciones que están obsoletas en una sociedad moderna", expresó el juez.
Según cifras oficiales, 102 mil españoles abandonaron su país en 2009. “Los españoles vuelven a hacer las Américas”, dice el diario el Mundo.
El presidente venezolano, con Diego como testigo, tomó la decisión luego de que Uribe reiterara ante la OEA sus denuncias por la supuesta presencia de jefes de las FARC en tierra bolivariana.