Viernes 18 de mayo de 2012 | 23:58 hs
Los cambios para la pick up y la SUV se perciben desde el diseño y la tecnología, hasta la seguridad y performance de los motores.
jueves, 10 de noviembre de 2011
El segmento de las pick up está que arde. Como sabemos desde que se empezó a producir en la Argentina en 2005, la Toyota Hilux se quedó velozmente con el primer puesto en ventas, siendo la preferida tanto por quienes la buscaban para trabajos más duros en el campo o en la industria, como en la moda de utilizarla en la ciudad.
En un contexto de fuerte competencia, en el que la VW Amarok le está dando pelea desde su aparición en 2010, la marca japonesa acaba presentar el restyling, tanto para su versión pick up como para la SW4 (SUV). Se trata de un cambio de aire importante, que abarca desde las estética, hasta sistemas de seguridad, tecnología y la potencia de sus motorizaciones.
Estas mejoras llegan en un momento en el que otra marca fuerte planea introducir grandes cambios en su pick up, con el lanzamiento de la nueva Ford Ranger, estimado para mediados de 2012.
Con estos antecedentes, la histórica Hilux, que naciera en 1968, llega con la nueva versión de su séptima generación y la SW4, con el antecedente de la 4Runner en 1984, hace lo propio con los retoques de su cuarta generación.
¿Qué pedían los clientes? La robustez ya estaba bien ganada y ante la competencia pretendían mayor confort y tecnología.
La Hilux 2012. Sin dudas que la base es la misma y continúa con los atributos de sus versiones anteriores. En diseño exterior la renovación es evidente desde el frente, en el que se ha cambiado la parrilla , paragolpes, ópticas delanteras, un capot con la entrada de aire más ancha y centrada y una antena corta de techo.
Las versiones SRV suman llantas de aleación de 17'' con nuevo diseño, entre otras modificaciones que a la vez alcanzan la parte trasera y terminan por realzar su robustez, que era el objetivo de los diseñadores.
En el interior se destaca una nueva consola central plateada de diseño horizontal y audio integrado. Todas las doble cabina incorporan conexión USB y entrada auxiliar de audio, con capacidad para operar iPod y iPhone. En las versiones SRV, el nuevo audio cuenta con pantalla táctil color de 6,1 pulgadas, reproductor de CD y MP3, Bluetooth y 6 parlantes, el cual tuvimos la posibilidad de probar y realmente se destaca por su sencillo manejo.
La pantalla color sirve como monitor de la cámara de estacionamiento, ubicada en el portón trasero, que se activa automáticamente al conectar la reversa. Este es uno de los nuevos sistemas que los usuarios pedían a la marca.
Y en materia de seguridad, la SRV suma el sistema de Control de Estabilidad (VSC), en conjunto con el sistema de Control de Tracción (TRC) y el de Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado (EBD). El de Asistencia al Frenado (BA) aplica la máxima fuerza de freno disponible en caso de detectar una frenada de emergencia.
Y en lo que al corazón de la máquina se refiere, la motorización, ha logrado una mejor performance. El Motor diesel 2.5 litros D-4D de 16v DOHC con turbo, Intercooler, Common Rail e inyección directa ha incrementado su potencia máxima a 120 CV a 3.600 rpm y el torque máximo a 325 Nm a 2.000 rpm, lo que significa un aumento superior al 18%.
El 3.0 litros D-4D, el mismo que equipa a la SW4, posee turbo TGV (turbo de geometría variable), Intercooler, Common Rail e inyección directa. Ofrece una potencia máxima de 171 CV a 3.600 rpm y un torque máximo de 343 Nm.
Y si hablamos de la SW4, podemos comentar que adopta los cambios al igual que la Hilux, desde el diseño y su interior. Pero además agrega otros elementos como los faros de xenón, para mejorar la visibilidad durante la conducción nocturna.
En seguridad incorpora airbags laterales y de cortina a los ya disponibles airbags frontales, totalizando 8, según cada versión.
¿Los precios? La Hilux pick up varía desde $ 134.000 a $ 229.000 y la de Hilux SW4 desde $ 243.000 a $ 269.000. Mañana sale a la venta en Mendoza. Damian Weizman - dweizman@losandes.com.ar