Sábado 19 de mayo de 2012 | 00:46 hs
¿Se puede tomar buenos vinos sin gastar una fortuna? La respuesta es sí. En Estilo te damos algunos tips para poner en práctica.
sábado, 07 de mayo de 2011
Hace un tiempo un jugador de la industria vitivinícola comentaba que los mendocinos no compran vinos muy caros en el mercado tradicional por varias razones. Una de ellas era que todos tenemos algún conocido o "amigo de un amigo" que trabaja en alguna bodega y consigue las botellas con descuentos.
La hipótesis es válida y no deja de ser una buena herramienta para conseguir tintos y blancos de excelente calidad, a precios amigables (valga esta como primera clave).
Pero hay muchas formas de conseguir muy buenos tintos y blancos. Aquí acercamos y transformamos algunas de ellas en tips de consumo.
1- La vieja y querida damajuana. Aunque no tiene la presencia de décadas anteriores, este envase que nos ofrece casi cinco litros, sigue presente en vinotecas y vinerías. Es sólo cuestión de caminar y buscar un poco para ver cuáles son las que se especializan más en estas presentaciones. Y después hay que probar cuál se ajusta mejor al paladar y al bolsillo.
Por unos 40 pesos. o menos, se encuentran excelentes varietales que son una gran opción para el día a día. Estamos hablando de unos 9 pesos el litro. En esta materia están las tradicionales bodegas que se dedican a este "big size" o las nuevas, por ahí no tan conocidas que ofrecen dignísimas cosechas. A probar…
2- Fraccionamiento en casa. Esta es una técnica que practican algunos aficionados al mundo del vino y que les trae muy buenos resultados. Consiste en hacerse de una bomba que succiona el oxígeno de la botella, la cual viene con un juego de tapones de goma. Este accesorio se puede utilizar para fraccionar el vino que viene en damajuana y envasarlo en botellas de 750cc. La recomendación es que una vez tapadas, se guarden en la parte inferior de la heladera, para conservar sus cualidades.
3- La ventaja de visitar la bodega. Más allá de ser una grata experiencia, ya sea para un extranjero, turista nacional o un mendocino, visitar una bodega suele otorgar algunos beneficios. Muchas , al terminar el recorrido, nos llevan a su wine shop (tienda de vinos), en la que se puede comprar con ciertos descuentos, que puedan rondar el 20 por ciento. También se encuentran productos exclusivos que no están en góndola. Estas tiendas propias se pueden visitar cuando uno quiera, no necesariamente hay que hacer la visita guiada.
4- El 6x5 y los descuentos. En los súper e hipermercados locales son frecuentes las promociones en sus bodeguitas. Hay que estar atentos a las ofertas, que muchas veces tienen que ver con comprar una caja de seis botellas y pagar sólo 5. En vinos alta gama se notará más la diferencia de lo que significa esa botella extra.
5- Los Best Buys. Las botellas tildadas de "compra inteligente" por la prensa especializada suelen ser un buen indicio de que estamos frente a un vino de equilibrada relación precio calidad. También los altos puntajes y medallas obtenidas en los concursos por vinos de menos de 10 dólares es un parámetro, si lo que buscamos son buenas opciones a precios accesibles.
6- Me llevo mi vino. A veces nos asustamos un poco con los vinos que aparecen en las cartas de algunos restaurantes, ya que notamos los valores un tanto abultados. Pues están apareciendo ciertos restó que permiten llevar nuestros propios ejemplares, esos que tenemos guardados para ocasiones especiales o ese que nos regalaron para el cumpleaños. En estos sitios suelen cobrar el denominado "descorche", que tiene que ver con un precio que se paga por la posibilidad de abrir nuestra botella y por el servicio que presta el restó en su servicio. Este precio puede rondar los 25 pesos, dependiendo el lugar. Otra buena opción. Damián Weizman