Estilo

Para lucir espléndida

Shock eléctrico para tus piernas

Electrodos y ondas rusas: todo lo que hay que saber a la hora de atacar la adiposidad y la flaccidez.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Piernas y glúteos son sin duda un tema de preocupación para la mayor parte de las mujeres, especialmente después de los 30 años. Con el paso del tiempo, van perdiendo tonicidad y firmeza con un resultado estético indeseable, pues la falta de fuerza muscular salta literalmente a la vista.

Además de la comida sana, el ejercicio y las caminatas, fundamentales a la hora de mejorar interna y externamente las piernas, hay diversos recursos que refuerzan notablemente los efectos positivos de ese combo accesible para cualquiera. Uno de ellos es la electroestimulación en todas sus variantes. Las ondas rusas, por ejemplo -explica la dermatóloga Carolina Aguilar- son un tipo de electroestimulación que ayuda a tonificar el músculo. Más allá de dar firmeza, modelan; ya que su efecto más elemental es fortalecer la masa muscular”.

Según Mónica Vita, cosmetóloga y especialista en electrodos y ondas rusas, “la estimulación que se hace con los aparatos de ondas rusas y electrodos actúa sobre las terminales nerviosas neuromusculares, haciendo que la masa muscular se contraiga rítmicamente y llevando a trabajar la zona en forma intensa y localizada. Esto conduce a la eliminación paulatina de la hipotonia o flaccidez”.

Las ondas rusas y los electrodos son tratamientos estéticos muy usados en la actualidad para tonificar y dar firmeza, y también pueden aplicarse en los molestos “flotadores” y en el abdomen. Entre los beneficios no meramente estéticos, se dice que favorecen al sistema circulatorio, facilitando el buen retorno venoso y linfático y suprimiendo la retención de líquidos en la zona tratada. Por otra parte, el aumento de circulación genera una cantidad de oxígeno extra, que contribuye a eliminar toxinas, tan funcionales a la celulitis.

Según Pablo Fraga, médico especializado en estética, “cuando hay distrofia o atrofia muscular, la electroestimulación también está indicada, ya que es una terapia muy adecuada para la recuperación rápida y completa”. Vita, a su vez, asegura que “que es una terapia sin límites de edad, aunque no es para nada recomendable durante el embarazo, o en el caso de mujeres que han elegido el DIU como método anticonceptivo”.

Sobre la frecuencia con la que debe realizarse este tratamiento, Fraga explica que “es recomendable hacer entre 2 y 4 sesiones de 30 a 45 minutos por semana”. Aguilar apunta que no deberían realizarse menos de 12 sesiones en total, ya que con el correr de los días se va aumentado la intensidad del estímulo.

Un poco de historia

Las corrientes interferenciales comenzaron a usarse en medicina a comienzos de los años ‘60. Al principio tuvieron gran aprobación en países europeos, pero en la década del ‘70 se hicieron mundialmente famosas. El mecanismo de estas ondas eléctricas se encuentra en la coexistencia, en tiempo y espacio, de dos corrientes de alta frecuencia generadoras de dos circuitos que, al ser aplicados sobre el paciente, se interfieren dando lugar a la creación de una nueva corriente eléctrica resultante de la diferencia entre ambas.

Las corrientes rusas existen hace ya varias décadas, y tienen la capacidad de lograr importantes cambios en el trofismo muscular. Se trata de corrientes de media frecuencia, moduladas con señales de baja frecuencia: la corriente de frecuencia media tiene como objetivo la disminución de la resistencia o impedancia cutánea, permitiendo a la señal de baja frecuencia actuar en profundidad sobre la musculatura.

Al igual que la corriente interferencial, las ondas rusas vencen la impedancia de la piel por su frecuencia elevada accionando a gran profundidad, sin alterar la sensibilidad cutánea. “Como en todos los casos -apunta Aguilar- estos tratamientos son más eficaces si se acompañan de una dieta sana, un alto consumo diario de líquidos y alguna actividad física, por modesta que sea”. Nancy Giampaolo - Especial para Estilo

grafico
Peliculas Cine Genero
grafico