Martes 22 de mayo de 2012 | 01:52 hs
Las actuaciones del perrito de “The Artist” y del “Caballo de guerra” han abierto el debate sobre un premio para los animales.
lunes, 20 de febrero de 2012
Uggie, el perrito de la película “The Artist”, ya es toda una celebridad en Hollywood, sobre todo después de haber ganado el Palm Dog en Cannes, un premio destinado exclusivamente a las actuaciones caninas, y de haber aparecido en la pasada ceremonia de los Globo de Oro, donde subió al escenario junto a Jean Dujardin que se llevó el premio al Mejor actor.
Lo mismo ocurre con el caballo Joey, de la película de Spielberg “Caballo de guerra”, salvo que en este caso no hay ningún premio reservado a las estrellas equinas.
La actuación del jack-russell terrier en “The Artist” ha generado una reacción en las redes sociales como Facebook y Twitter, donde se pide que la Academia de Hollywood le otorgue un Oscar. La campaña “Consider Uggie”, en Facebook, ya ha sido seguida por más de siete mil personas que se han declarado fanáticas de este perro.
Uggie tiene 9 años y en la película interpreta a un perro llamado Jack, que se roba varias escenas por su habilidad para bailar con las patas traseras junto al actor Jean Dujardin, protagonista de la película y su mejor amigo en pantalla. También sabe hacerse el muerto cuando le disparan y en la película salva la vida del protagonista.
Su adiestrador, Omar Von Muller, se ha sumado a los que proponen una estatuilla para los animales actores. En declaraciones a la BBC ha señalado que “ya es hora de que un perro sea reconocido”. Para Von Muller, Uggie “es un verdadero actor que merece un Oscar tanto como cualquier otro”.
Entre las personalidades que adhieren a la iniciativa de una estatuilla de la Academia para los animales también se cuenta al actor John Cromwell, protagonista entre otros títulos de “Babe, el chanchito valiente” y su secuela, además de tener un papel secundario en “The Artist”. Cromwell, de 62 años, es un vegetariano militante reconocido por sus fervorosas campañas en favor de los derechos de los animales.
Otra gran figura que aboga por el Oscar animal es Steven Spielberg, quien en su película narra la historia de un caballo que se convierte en héroe de guerra, papel para el que el director se sirvió de catorce equinos (seleccionados entre un centenar) para interpretar a Joey. Y es precisamente por eso que algunos se resisten a premiar a un actor de cuatro patas, ya que muchas veces son necesarios varios animales para cubrir un mismo rol.
La Academia británica, por su parte, ha declarado que tanto Uggie como cualquier otro perro actor no son premiables porque sus motivaciones no son histriónicas, sino que simplemente esperan saborear las salchichas ofrecidas al final de la escena.
Los tiempos cambian
Ya en 1929, año de la primera ceremonia del Oscar, el perro policía Rin Tin Tin había sacado más votos que el actor Emil Jannings, quien finalmente resultó premiado. Aún cuando el pastor alemán -protagonista de 14 títulos entre 1922 y 1931- tuviera su propia huella en el Paseo de la Fama de Hollywood, esto no bastó para distinguirlo con una estatuilla.
Tampoco recibieron nunca un reconocimiento la perra Lassie (el collie irlandés protagonista de siete películas y una serie de TV en los 60) o la mona Chita (en realidad, un macho), que actuó en las 12 películas de Tarzán con Johnny Weissmuller de los años 30 y 40 y falleció en diciembre pasado en un geriátrico para animales.
Lo mismo puede decirse del delfín Flipper (protagonista de varias películas y series durante la década de 1960), el caballo Furia (con su famosa serie de TV de fines de los años 50), el gato Chatrán (con su exitosa película de 1986), la orca Keiko (verdadero nombre de la protagonista de la saga “Liberen a Willy”, con cuatro películas entre 1990 y 1997), el cerdito valiente Babe (de la película de 1995 y su secuela de 1999) o el perro Beethoven (saga de siete películas desde 1992), entre tantos animales que cautivaron desde la pantalla a espectadores de todas las edades.
Sin embargo, hoy los tiempos parecen haber cambiado y la sensibilidad por los animales está en alza también en la industria cinematográfica, por lo que no sería nada raro que Hollywood se decidiera por una estatuilla para sus actores animales. Eso sí, hecha de salchichas, zanahorias o algún otro alimento, según el caso.