Indignación por el asesinato de una mujer en el barrio La Gloria

Rosa Baigorria volvía a su casa luego de comprar el pan, cuando le dieron un balazo en la cabeza. Fue víctima de un tiroteo entre bandas que dominan el barrio La Gloria. Duras críticas por el accionar policial y judicial.

Edición Impresa: miércoles, 22 de febrero de 2012
Indignación por el asesinato de una mujer en el barrio La Gloria

La gente, indignada, hizo sentir sus críticas hacia la policía y la justicia. Exigen mayores controles. (Walter Moreno)

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Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

Una empleada doméstica del barrio La Gloria, que había ido a comprar el pan, murió tras recibir un disparo que le atravesó la cabeza. La víctima -Rosa Selva Baigorria (56) - recibió uno de los disparos que efectuaron tres jóvenes que perseguían a otro que logró huir del tiroteo con vida y que ya fue identificado.

El asesinato se produjo ayer al mediodía en el pasillo interno de la manzana D y a una cuadra del lugar había un policía que vio la situación. Ambas situaciones -el homicidio de una vecina y la inacción policial -el uniformado estaba custodiando la casa de "un delincuente"- produjo gran indignación popular contra las autoridades del ministerio de Seguridad.  También hubo quejas contra la Justicia.

Cerca de las  12.30 de ayer tres jóvenes armados comenzaron a perseguir a otro que lucía una camiseta del Barcelona Fútbol Club por los pasillos de la manzana E. El perseguido cruzó la calle y se dirigió a la manzana D. En ese momento, los agresores dispararon dos veces pero fallaron: los plomos se clavaron en una pared de la manzana D.

Los atacantes optaron entonces por quedarse en la manzana E. No cruzaron para la D porque sabían que iban a ser vistos por un policía que estaba haciendo una consigna en el lugar y, desde allí, apuntaron al pasillo por donde huía el perseguido. Dispararon cuatro veces más. Una bala le dio a Baigorria y la mató.

"El disparo le dio en la sien derecha y salió por la sien izquierda. Estaba a 50 metros de su casa", explicó uno de los policías que actuó en el caso.

Una hora más tarde, cuando personal de Científica terminó las pericias -se recogieron 6 vainas de pistola 9 milímetros- y se retiró el cadáver de la mujer, más de 100 vecinos protestaron contra las autoridades del Gobierno y de la Justicia.

"Había ido a comprar el pan y la mataron. Yo le dije a la policía quiénes son. Acá se tirotean permanentemente y la policía los conoce. Yo le dije a la policía que son unos zánganos. Protegen a los delincuentes. Pero esto no va a quedar así", afirmó Clemente Funes, ex marido de la mujer asesinada, con quien tuvo seis hijos, dos de los cuales vivían en la casa de la mujer. 

El policía que no hizo nada

El centro de la protesta de la gente fue porque un policía que se encontraba cerca no hizo nada. Se trata de un efectivo que, por orden judicial, custodia la vivienda de un menor cuya vida correría peligro. Se trataría, según los vecinos, de un niño de 10 años que ha sido amenazado de muerte por una banda.

Técnicamente, ese uniformado no se puede alejar de la vivienda que protege, tal como lo establece la ley.

"Está bien, no se puede mover pero un policía tiene un segundo para decidir cómo actuar a pesar de la restricción judicial", indicó a Los Andes un comisario que trabajó en el caso, dando la razón a los vecinos.

Críticas a la Justicia

La segunda queja vecinal que salió a la luz fue contra la Justicia. Si bien el policía se quedó sin perseguir a los homicidas, pudo reconocer a algunos. Ese dato pasó a los investigadores pero, según explicaron, no se realizó un allanamiento en la vivienda del sospechosos. Esto, si bien tiene que hacerse luego de que un juez de Garantías lo ordene, cuando la situación requiere rapidez, el fiscal actuante puede pedirla por teléfono. Si bien no trascendió qué pasó en este caso, lo cierto es que hasta las 16 la medida no había sido ejecutada.

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