Jóvenes estudiantes y sus familiares protestan por la represión y los recortes a la educación. (AFP)
Miles de estudiantes y padres de alumnos se reunieron ayer en Valencia para protestar contra los recortes presupuestarios en educación y la violencia con la que la policía dispersó en la víspera otra concentración estudiantil.
Choques entre policías y estudiantes estallaron el lunes durante una manifestación en esta ciudad, donde se multiplican las protestas contra los recortes presupuestarios que afectan a la enseñanza y los problemas derivados de impagos que privan a algunas escuelas de calefacción después de que el gobierno regional, corto de liquidez, no pagara las facturas.
Los incidentes, que causaron varios heridos, se prolongaron hasta horas avanzadas de la noche. Hubo 25 personas detenidas.
Las escenas de violencia con policías golpeando con sus bastones o arrastrando por tierra a jóvenes manifestantes, algunos de ellos ensangrentados, provocaron protestas en todo el país.
Interpelado por la oposición socialista, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, admitió que "algunos excesos" pudieron haber sido cometidos y anunció que se explicaría sobre la actuación de las fuerzas de seguridad ante una comisión parlamentaria.
Ayer, los estudiantes volvieron a reunirse ante el colegio Lluis Vives, uno de los establecimientos privados de energía eléctrica, donde empezaron las manifestaciones la víspera. "No hay agua, ni gas, ni luz. Las fotocopias tenemos que hacerlas nosotros en casa y cuando salimos de clase, van a pegarnos (la policía). Iban por todos lados pegando", describe un estudiante de 17 años, Diego Gutiérrez.
El anuncio lo hizo el propio mandatario quien negó que fuera una metástasis y dijo que se la descubrieron en Cuba en un control.
Ayer los ministros de Finanzas de Europa desbloquearon un gigantesco rescate para evitar la quiebra del país helénico. Incluyen una inédita quita de más del 50 por ciento de la deuda en manos de los acreedores privados. "Garantizan" permanencia en la Zona Euro.