El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, prometió este martes una indemnización “justa” a los parientes de los 359 reos que murieron el 14 de febrero en el terrible incendio del penal de Comayagua, 90 km al norte de la capital.
Ante cientos de familiares de las víctimas que se hallan en un albergue en Tegucigalpa, Lobo anunció que su gobierno pedirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, ayuda para establecer un procedimiento “correcto, legal y sobre todo justo” de indemnización. El presidente, que por primera vez desde la tragedia se reúne con las familias, albergadas en el Instituto de Formación Profesional, lamentó, no obstante, que con el pago de una indemnización “no se recupera la vida a nadie”.
Por otra parte, la causa del incendio fue “accidental”, concluyó este martes el equipo de expertos de Estados Unidos, según un comunicado de la Embajada de Washington en Tegucigalpa.
El anuncio lo hizo el propio mandatario quien negó que fuera una metástasis y dijo que se la descubrieron en Cuba en un control.
Ayer los ministros de Finanzas de Europa desbloquearon un gigantesco rescate para evitar la quiebra del país helénico. Incluyen una inédita quita de más del 50 por ciento de la deuda en manos de los acreedores privados. "Garantizan" permanencia en la Zona Euro.