Ayer, en Horcones, habilitaron 9 cabinas para atender a los pasajeros de autos particulares y dos para los que viajaron en ómnibus. (Marcos García / Los Andes)
"De vuelta es un espectáculo", lanzó con una sonrisa Eduardo Bazán, mientras se subía a su auto después de que lo revisaron. Es que cuando viajaron hacia Chile el sábado, tuvieron que soportar una larga espera del lado chileno, mientras ayer completaron la documentación de Migraciones y Aduana en menos de una hora. Los mendocinos que eligieron pasar el fin de semana largo en el vecino país se mostraron sorprendidos por la agilidad del trámite en Horcones.
"Queríamos quedarnos hasta después de almorzar, pero pensamos, ¿y si nos pasa lo mismo?, así que volvimos más temprano", contó la esposa de Eduardo, Eda Vargas. Por la extensión del viaje de ida, se perdieron de disfrutar la jornada del sábado, ya que pese a que salieron de Mendoza a las 5 de la mañana, les tomó 12 horas llegar a destino, en Santiago de Chile.
Para Andrea Domínguez, Gustavo y los pequeños Pierina (11) y Giovanni (5) la demora de 6 horas en Libertadores les significó llegar a Reñaca a la 1.30 de la madrugada, perder la reserva de alojamiento y verse obligados a pasar la noche del sábado en el auto. "Empezamos a hacer cola del lado argentino", recordó la mujer. Con ese antecedente, si bien suelen iniciar el regreso al mediodía, ayer partieron temprano en la mañana.
Andrea comentó que en Chile encontraron cosas muy baratas porque están de liquidación. "Y allá liquidan de verdad", lanzó. Por eso, aprovecharon el paseo y compraron algunos útiles -los cuadernos estaban a buen precio pero tienen otro formato, acotó la mujer-, ropa deportiva y zapatillas.
Al mediodía, en Libertadores, un carabinero explicó que ya el lunes en la noche habían pasado varios mendocinos y que desde las 2 de la mañana de ayer el tránsito de los que regresaban fue constante. El uniformado planteó que esperaban algunas aglomeraciones durante la tarde-noche pero que probablemente varios se queden un día más para poder ver el partido de Godoy Cruz ante la Universidad de Chile.
Walter García, un bombero de Uspallata que estaba recaudando en Horcones para la cooperadora del cuartel, señaló que desde las 8 de la mañana había comenzado el retorno y que en promedio había habido entre 30 y 70 vehículos en espera. "Pero pasan rapidísimo", agregó y explicó que otros fines de semana el trámite puede demorar entre dos y tres horas, mientras en la jornada de ayer estaba tomando de 40 minutos a una hora.
Otra de las sorprendidas por encontrar una fila de autos relativamente corta, a las 15, fue Susana Banffi. "Después de las 13 horas de viaje del viernes pasado, pensé que hoy nos iba a tomar todo el día, pero del lado argentino está bien organizado", comentó. Al partir hacia el vecino país, para evitar las colas al sol, la mujer tomó el camino apenas el reloj marcó los primeros minutos del sábado. Llegó a Libertadores a las 3.30 de la mañana, pero pudo cruzar a las 8 porque sólo había un par de personas trabajando. "Nos dijeron que cómo se nos había ocurrido ir de noche".
Raúl Sabatini contó que tuvo que esperar 7 horas en la ida. "Nos dijeron que como en la noche hace mucho frío, sólo tienen una cabina habilitada, después abren un par más y recién a partir de las 8 están funcionando las 10", indicó.
Un tren no pudo frenar al llegar a la estación porteña y dio contra el paragolpes. Los tres primeros vagones quedaron destrozados. Se elevó el número de heridos. Hay varios desaparecidos.
El rescate de las víctimas, la desesperación de los familiares y el dolor de todo un pueblo ante la tercer tragedia ferroviaria más importante del país.