La lluvia no fue impedimento para opacar el festejo de la nueva soberana. (Gisela Manoni)
"Estoy muy agradecida a todos los que se quedaron a compartir la coronación pese a la lluvia", fueron las palabras que pronunció Cecilia García (19), mientras las autoridades y sus familiares y amigos esperaban empapados para saludarla.
Siguiendo la línea que sus pares del Valle de Uco, la nueva reina de Tupungato alcanzó a gritar "y estoy a favor del agua pura", antes de que el fuerte temporal -que minutos antes había obligado a agilizar el conteo de los votos- cortara definitivamente el sistema de sonido sobre el escenario.
De todos modos, la lluvia permitió que los cerca de 13 mil espectadores disfrutaran sin problemas de una emotiva fiesta, donde el volcán que los vigila fue trayendo a escena diversas temáticas e imágenes de Tupungato. Así, el guión recordó la llegada del tren al pueblo, le cedió un espacio a la ceremonia de la Bendición de los Frutos, invitó a tomar conciencia sobre el derroche domiciliario del agua y hasta ofreció un homenaje a los tupungatinos caídos en Malvinas, uno de los cuadros más aplaudidos.
Pasada la medianoche, la morocha de La Arboleda mostró ser la preferida desde el primer sufragio. El escrutinio, cuyo último tramo debió realizarse en privado con representantes de cada candidata, dio por ganadora a Cecilia por 49 votos frente a los 29 puntos obtenidos por Virginia Márquez. Esta rubia, que representó a FM Altitud, se convirtió en la nueva Reina de los Vinos de Altura. Mientras tanto, María Laura Guidone, del Cordón del Plata, conquistó el virreinado departamental con 25 sufragios.
La nueva soberana dijo estar muy feliz de haber conseguido un reinado para La Arboleda (no lo obtenía desde 1985), el "lugar donde nació y creció mi mamá, Nancy Vida", apuntó. De alguna manera, logró una especie de resarcimiento para su madre, pues la mujer se presentó como candidata en 1975 y resultó virreina por escasos votos.
Cecilia comentó que quizá deberá posponer el inicio de la carrera de Recursos Humanos y que intentará representar a Tupungato siendo auténtica.
El espectáculo 'Tupungato... la fuerza de un volcán' arrancó una hora y media más tarde de lo pautado. Tres actores personificaron a los típicos locutores de Vendimia y fueron hilando un relato original, que su director, Gustavo Cortez, ya había anticipado como serie de cuadros inconexos.
Una furia de amarillos y naranjas recrearon sobre el escenario la explosión del magma que dio origen al volcán de 6.570 m. Él mismo habló de las bondades de los vinos del lugar, del agua -"la música más maravillosa que jamás se ha compuesto para la tierra"- y recordó los amores que se formaron paseando por Tupungato tras la llegada del ferrocarril. Entonces, como siempre, vino el tango reflejando el glamour de la industria local del vino, el granizo que cortó con la fiesta de la cosecha y la oración a la Virgen de la Carrodilla pidiendo protección. Los presentes saludaron con pañuelos el ingreso de su Patrona al predio y comenzó la Bendición de Frutos.
El párroco Raúl Olguín imploró por los cultivos, pero también para que crezcan frutos de justicia. "Es injusto cuando el esfuerzo no es reconocido, cuando está mal remunerado", apuntó. El golpe de reja estuvo a cargo del intendente Joaquín Rodríguez y el gobernador Francisco Pérez, que lo acompañó en todo momento. Después los agricultores y un grupo de niños repartió los frutos bendecidos entre la gente.
"La vida y el agua son lo mismo", dijo el volcán y dio paso a uno de los cuadros más simpáticos y actuales. Vecinos lavando sus veredas o autos fueron ajusticiados por un inspector municipal y su 'comando antiderroche'. A ritmo de reggaeton, les enseñaron a tomar conciencia sobre la necesidad de cuidar el agua.
El punto más emotivo fue cuando ingresaron 2 camiones militares y descendieron decenas de soldados al escenario, sobre un lago de agua y fango que representaba la guerra de Malvinas. "Los vi partir, observé cómo los despedían sus esposas e hijos", contó el volcán, mientras la pantalla de led reflejaba el rostro de los tupungatinos que participaron de aquella guerra. "Queda terminantemente prohibido olvidar", cerró el cuadro a ritmo de hip hop.
La joven que representó al distrito La Marzolina es masoterapeuta, jugadora de básquet, estudió Kinesiología en San Luis, pero tuvo que volver por motivos personales y asegura que su Alvear natal es el lugar que ella elegiría para formar una familia.